El gol del caso Castor

Florentino Peréz nos tiene entretenidas con el Real Madrid, con sus jugadores y con sus jugadas, pero para goles bien metidos el del Caso Castor por 1.350.730.000 euros, un resultado de siete cifras que con intereses asciende a 2.419.940.000 euros. La alineación bien elegida por las bandas derecha e izquierda contaba con cinco ex-ministros en la defensa, que ayudó a colarnos sin contemplaciones este golazo.

Yolanda Picazo @OtraEnergíA

El que se vendió como el depósito de gas natural más grande de España ha acabado siendo una ruina para el Estado, pero el equipo de Florentino (con la camiseta de ACS) en cambio salió indemnizado y resultó ser el galardonado con la “bota de oro”.

Como autores de la jugada ganadora con nombre y apellidos: Joan Clos, Miguel Sebastián, José Manuel Soria, Ignasi Nieto, Magdalena Álvarez, Elena Espinosa, Juan Gabriel Cotino, Recadero del Potro Gémez, en el equipo de Florentino Pérez, a los que les acusan ante la Audiencia Nacional de un delito de prevaricación, fraude a la Administración pública y malversación de caudales públicos.

La querella presentada por el Observatorio de la Deuda y la Globalización, Xnet (que sentó en el banquillo a Rodrigo Rato por las tarjetas black) y el Institut de Drets Humans se ha entrenado a fondo en estos últimos años para cambiar el marcador, para recuperar lo asumido y perdido por la ciudadanía.

Tenemos mal perder, y por ello queremos jugar el partido de vuelta; de vuelta de esa indignante e inasumible cantidad de dinero que no estamos dispuestas a desembolsar sin más, como ciudadanía pasiva. No lo queremos para nosotras, lo queremos para todas las que se han visto privadas de lo más básico durante los últimos años: de la vivienda, de la sanidad, de la educación…

El famoso almacén de gas conocido como “el Castor”, localizado frente a la costa de Vinaroz (Castellón), recibió su última inyección en 2013, tras relacionarse directamente con ello cientos de movimientos sísmicos en la zona —500-600 entre 2012 y 2013—, pero no ha sido hasta 2017, tras recibir el Ministerio de Industria los informes emitidos por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard, que se ha dado por descartada la reanudación de las operaciones en dicho almacén.

En 2014 el Gobierno aprobó el Real Decreto Ley 13/2014, en el que se apuesta por la hibernación y gestión, rescatando la infrestructura a través del pago de 1.350 millones de euros que se cargarían al recibo del gas de millones de familias y empresas durante un periodo de 30 años.

El Tribunal Constitucional ha anulado la indemnización por considerarla anticonstitucional. Por su parte, el Ministerio de Energía estima que dicha sentencia no cuestiona la solución financiera adoptada y achaca a un mero motivo formal que cuestiona el instrumento utilizado para su aprobación. Concluyendo que en ningún caso se había producido pago indebido al titular.

Los megaproyectos energéticos de gas, lejos de mejorar la democratización de la energía, pretenden seguir acaparando el sector en pocas manos, manteniendo un sistema de extracción de combustibles fósiles, que necesita de inversiones inasumibles e innecesarias cuando hay alternativas técnicas más baratas, más limpias y mucho más seguras en lo relativo a la salud, pero también en cuanto al suministro, puesto que el sol es una de las pocas cosas que hoy por hoy tenemos garantizadas.

Aun así, no dudaron en amenazar con aplicar el impuesto al sol, declarado recientemente como ilegal por el Parlamento Europeo, donde una vez se recordó a España el valor de la energía impulsada por el ciudadano como clave para la lucha contra el cambio climático. Siguiendo estas políticas energéticas, Europa podría ser productora de aquí a 2050, abaratando el precio de la electricidad llegando a cubrir el 45% de la misma.

No es la única ocasión en la que el caso Castor llega a los tribunales, pero sí la primera en la que se señala directamente a ex-cargos del ámbito político, técnico y empresarial vinculados. Aún está por ver si se admite a trámite la querella y se juzga a los responsables de colarnos este tipo de infraestructuras caras, sucias y peligrosas que ponen en riesgo la vida del planeta y los seres que la habitan. El caso se moverá entonces entre diferentes “banquillos”, y a pesar de no tener una fe ciega en la Justicia, la buscaremos y esperamos sentenciar la jugada por goleada ciudadana. Podremos entonces empezar a hablar de “fair play”.

Enlace a la campaña:
https://casocastor.net/

 

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