Emergencia alimentaria en el distrito de Tetuán

 

Carlos Pereda / Invisibles de Tetuán 15M

En el marco de la Mesa contra la Exclusión de Tetuán se ha realizado un diagnóstico sobre la insolvencia alimentaria como primer paso de un proyecto para ampliar el derecho a la alimentación basado en la Carta Contra el Hambre. El indicador más directo son las dos mil quinientas familias y nueve mil quinientas personas de Tetuán que reciben alimentos en diecinueve puntos de reparto y en los diversos dispositivos de ayuda pública a la infancia y a las personas mayores. En conjunto representan el 4% de los hogares del Distrito y el 6,2% de la población total, unas tasas que se aproximan a la estimación de pobreza severa (6,3%) y que doblan con creces la de quienes reciben la Renta Mínima de Inserción (algo menos del 2%). Se trata casi siempre de hogares con altas tasas de desempleo o empleo precario, pensiones muy bajas y una deficiente cobertura de prestaciones sociales.

La mayoría de los puntos de reparto están gestionados por entidades religiosas, nueve católicas y cuatro protestantes; otras cinco son organizaciones de beneficencia, de diversa orientación, y otro punto surgió a raíz del movimiento 15M y es gestionado por las propias familias receptoras. El informe recoge con detalle el origen y características de los alimentos y se destaca el aporte de fondos europeos.

La elevada tasa de emergencia alimentaria es similar a la detectada para el conjunto de Madrid en otro estudio desarrollado por la Facultad de Trabajo Social en 2016, lo que sorprende en una comunidad con la renta por persona más alta de España (76.000 euros por hogar). Pero esta renta se reparte con enorme desigualdad, el sistema de impuestos es poco progresivo y las prestaciones y derechos sociales, entre ellos el derecho a la alimentación, no cubren a todas las personas que lo requieren. A partir de la crisis de 2008, los procesos generadores de exclusión se han agravado y el capitalismo neoliberal ha prevalecido, sin que la política económica se haya orientado hacia una justa distribución de la riqueza, del trabajo y de los derechos sociales.

El proyecto en marcha de Tetuán tiene como objetivo ampliar y mejorar el derecho a la alimentación para dar cabida a la participación ciudadana, comenzando por las propias personas receptoras, y la coordinación con los agentes sociales implicados, pues hay una consciencia de que las personas subnutridas o malnutridas no necesitan solo alimentos, sino abordar las causas que les llevan a esa situación. De ahí la importancia de poner en marcha una cocina-taller y una sala de usos múltiples en el Centro Social Comunitario Josefa Amar del barrio de Ventilla-Almenara como “espacio de encuentro, comedor, al tiempo que una extensión de los servicios municipales, para actuar como observatorio social, punto de información de servicios y desde donde poder realizar el seguimiento de los casos”, de acuerdo con el Pacto Contra el Hambre suscrito por la mayoría de los partidos políticos de Madrid el 12 de mayo de 2015.

 

Comparte!