Marea Básica contra el paro y la precariedad

La Marea Naranja en la mani del 15M de 2015

JORGE (MAREA BÁSICA CONTRA EL PARO Y LA PRECARIEDAD POR UNA RENTA BÁSICA YA)

En la Marea Básica somos partidarios de la renta básica universal, incondicional, individual y suficiente para vivir con dignidad y poder participar en condiciones de igualdad en la vida social y política. Es decir, estamos por una renta básica por encima del umbral de pobreza, que nos garantice a todas las personas la vida, la existencia material. Sabemos que esto es factible y que es una simple cuestión de prioridades políticas, es decir, de poner la vida en el centro y por delante de cualquier otra consideración o interés.

Siendo así las cosas y que nuestro planteamiento es radical y rotundo, hay a quienes les llama la atención y hasta nos han criticado que nos estemos volcando en la realización de una campaña por el cumplimiento de la Carta Social Europea, una carta de derechos suscrita por España ya en los años ochenta del pasado siglo y donde se reconoce que “todas las personas tienen derecho a una prestación económica en caso de necesidad”. Una definición que cabría considerar insuficiente desde el punto de vista de la renta básica incondicional (RBI). Sin embargo, nosotras y nosotros pensamos que va a ser complicado que podamos conquistar derechos nuevos si no hacemos que se cumplan los que ya tenemos reconocidos.

Las rentas mínimas de inserción condicionadas acarrean muchos problemas que serían netamente superados con la implantación de la RBI, entre ellos la humillante estigmatización del individuo perceptor, obligado a demostrar que es pobre, y sin contar una cierta culpabilización de la persona que se ve en la necesidad de recurrir a ellas, a la que de alguna forma se le está recriminando su incapacidad para obtener una renta con su propio esfuerzo. Lo peor del caso es que estas rentas son vistas como una forma de caridad o un salario de pobres, y más grave aún es que estas prestaciones son rotundamente insuficientes.

Lo primero que nos está diciendo la Carta Social es que no estamos hablando de caridad o de ayudas graciables, sino de derechos. Sabemos que la RBI es una solución más avanzada, pero esto no debe impedir la exigencia de que se cumpla lo que ya está comprometido.

La base de nuestra campaña es que España tiene firmada la carta desde 1980. Según la Constitución, los tratados internacionales que se firman son de obligado traslado a la legislación y de obligado cumplimiento. En 2014, el Comité Europeo de Derechos Sociales, organismo encargado de velar por el cumplimiento de la carta, le hace un requerimiento al estado español muy concreto. Le dice que la carta no se está cumpliendo en lo que se refiere a las rentas mínimas y otras prestaciones, le dice que las rentas mínimas son insuficientes porque están por debajo del umbral de la pobreza, y le dice además que ciertas condiciones no son de recibo, que las prestaciones deben durar mientras dure la necesidad, que no debe existir un límite de edad ni un requerimiento de censo. Observamos, además, que existen precedentes jurídicos en los que algunos jueces ya se han pronunciado a favor del demandante argumentando con la Carta Social.

Lo fundamental de esta interpretación de la carta es señalar que ninguna ayuda o prestación puede estar situada por debajo del umbral de la pobreza. Coloca un listón debajo del cual no se puede estar, y esto abarca no solo al sistema de rentas mínimas (que es donde se menciona de manera explícita), sino a todas las restantes prestaciones o subsidios, que dice que son claramente insuficientes: prestaciones por desempleo, pensiones contributivas o no contributivas, prestaciones por hijo a cargo, mayores de cincuenta y cinco, etc., y por supuesto también se reconoce de paso que nadie puede estar sin nada. Tiene que ver también con el hecho de que cualquier proyecto de ley que se elabore (ahora mismo se está discutiendo uno a nivel de la Comunidad Valenciana, y está además la ILP de los Sindicatos CC OO y UGT sobre una renta mínima para las personas desempleadas que se va a debatir en el Parlamento en los próximos meses), si se pretende cumplir la Carta Social, debería elevar las cuantías al umbral de pobreza, actualmente calculado en 663 euros. Y tiene que ver, finalmente, con nuestra reivindicación de la renta básica, porque ha de ser una característica esencial de la misma el que sea suficiente, y si ya está establecido ese listón de suficiencia, pues eso que tendremos avanzado.

España no ha firmado el protocolo de reclamaciones colectivas. Esto nos obliga a reclamar el cumplimiento de la Carta Social mediante un procedimiento bastante engorroso: las personas que consideren que se están vulnerando sus derechos deben efectuar primero reclamaciones administrativas ante la instancia correspondiente (puede tratarse del SEPE, en el caso de una prestación por desempleo; de la comunidad autónoma, si se trata de una renta mínima; etc). Tras el silencio administrativo o la respuesta negativa, hay que proseguir, pedir el abogado de oficio (justicia gratuita por estar por debajo del umbral de pobreza) y entablar el procedimiento jurídico.

Los objetivos de nuestra campaña son varios: uno de ellos y quizá el más complicado tiene que ver con el empoderamiento de las personas a las que se ha vulnerado su derecho (las personas en esta situación suelen tener dañada la autoestima). Las estamos animando a realizar reclamaciones individuales y a seguir todas las instancias hasta que se les reconocozca su derecho. De este modo intentamos poner en jaque todo el sistema de protección social existente, poniendo en evidencia el sinfín de condicionalidades y, además, marcar el umbral de la pobreza como una barrera no solo psicológica, sino jurídica, debajo de la cual no se puede estar. “#Nadie por debajo del umbral de pobreza” es uno de los lemas principales de la campaña, pero el objetivo es fundamentalmente político: conseguir cambiar las leyes. Por ello estamos incidiendo sobre los “ayuntamientos del cambio” para que se presenten mociones exigiendo el cumplimiento de la Carta Social y que se plantee la renta básica en el Parlamento. A la vez estamos haciendo presión sobre los diputados que nos parecen más sensibles, para que incidan en el debate parlamentario del proyecto de ley sindical en el mismo sentido.

En el camino hacia la renta básica universal no nos parece baladí resaltar la irracionalidad de los sistemas actuales de prestaciones condicionadas. No nos parece baladí que quede marcado ese listón de suficiencia. Porque la renta básica debe ser incondicional y suficiente, y eso es algo irrenunciable para nosotras y nosotros.

Sumarte a la campaña no es difícil. Tienes que estar recibiendo una prestación, pensión, subsidio, renta mínima, etc., por debajo del umbral de la pobreza. Esto se calcula por unidad familiar: 663 euros la primera persona adulta, el 50% la segunda persona adulta y 199 euros cada menor de 14 años (es decir, una unidad de convivencia de una pareja con dos niños, si sus ingresos son inferiores a 1.400 euros, se encuentra por debajo del umbral). Si estás en ese caso o no cobras nada, puedes reclamar. Para saber cuál es tu caso más concreto, dónde tienes que reclamar y los pasos a seguir, en nuestra página web www.mareabasica.es (pestaña “documentos”) hemos colocado varios modelos de reclamación para los diferentes casos. Te recomendamos que accedas a la página o que te pongas en contacto por correo electrónico: mareabasica@gmail.com. Disponemos de asesoría jurídica y haremos acompañamiento en todo el proceso. En el punto en el que estamos ya hay unas cuantas personas que han superado incluso la fase de las reclamaciones administrativas y están iniciando los procesos judiciales.

 

Más información a través de los vídeos:

¿Soy pobre porque quiero?: https://www.youtube.com/watch?v=cQDTuYFXlNI&t=2s

Las Rentas Mínimas de las CC AA incumplen la Carta Social Europea: www.youtube.com/watch?v=x8Omcp8187o

Campaña por el cumplimiento de la Carta Social Europea: www.youtube.com/watch?v=GqH-tlwTsss

Taller contra el paro y la precariedad: www.youtube.com/watch?v=wBCl6rzdaiY

 

Comparte!