Las Kellys refuerzan su ofensiva: ‘El reconocimiento de las enfermedades profesionales es un primer paso’

Fotos: Joan Puig

Los diferentes colectivos se felicitan tras conseguir una de sus reivindicaciones históricas, aunque exigen al Gobierno avanzar en otras materias, como la subcontratación

Gabriel Ubieto

Las manifestaciones de las “Kellys” convocadas el último fin de semana de agosto constituyeron, sin saberlo la mayoría de sus asistentes, el preludio de un acuerdo batallado durante años por el colectivo de camareras de piso: el reconocimiento como enfermedades profesionales de determinadas dolencias asociadas al desgaste propio de su oficio. “Algo ya esperábamos entonces”, reconocen fuentes presentes en la negociación.

Las concentraciones que tuvieron lugar en diez ciudades de toda España fueron convocadas por Kellys Unión, una de las organizaciones de defensa del derecho de las camareras de piso. “El acuerdo es un primer paso”, afirma su portavoz, Amparo Suazo. Esta mujer de mediana edad y origen latinoamericano, perfil recurrente entre las profesionales del oficio, se refiere al pacto sellado entre el Ministerio de Trabajo, patronales, sindicatos y comunidades autónomas para instar “inmediatamente” a las mutuas a ampliar la lista de enfermedades profesionales. Ese “inmediatamente” que transmitió Trabajo en su comunicado se materializará a principios de septiembre, según traducen fuentes del Ministerio.

La instrucción será emitida desde la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social y tiene carácter vinculante, ya que hasta ahora había algunas mutuas que reconocían profesionalmente determinadas dolencias y otras que no. El síndrome del túnel carpiano, la bursitis y la epicondilitis o “codo del tenista” han sido algunas de las que se introducirán en esa instrucción y que más habían sido reivindicadas por el colectivo. Actualmente, sin el reconocimiento de dichas dolencias, la categoría de “personal de limpieza” ya es la que más partes médicos ha registrado en el primer semestre del 2018 en la Seguridad Social.

Queda pendiente una reforma total

No obstante, la orden pactada entre el Ministerio, los agentes sociales y las autonomías —Canarias y Baleares están a la vanguardia dado el peso del sector hotelero en su economía— será el preludio de la modificación del Real Decreto 1299/2006, que dibuja el cuadro general de todas las enfermedades profesionales que legalmente deben ser reconocidas. Un cuadro que, antes de la reforma actualmente vigente, no había sido modificado desde el 1978. El trámite se promete largo, y diversas fuentes presentes en la mesa de negociación coinciden en fechar a un año vista la próxima modificación. “Antes de acabar el 2018 los técnicos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) deberían tener el informe con cada patología analizada y asociada a una actividad profesional concreta”, cuentan.

Uno de los motivos de la dilatación de los trámites es la cautela y minuciosidad demandada tanto desde Trabajo como desde las patronales, ya que la ampliación de las enfermedades profesionales provocará un aumento en el pago de prestaciones por bajas médicas, el número de partes registrados y las evaluaciones y exigencias en materia de prevención de riesgos.

Dichos incrementos, ya aceptados por los diferentes actores, pueden ser uno de los escollos de otra de las reivindicaciones del colectivo: el avance de la edad de jubilación. Éste es uno de los puntos que han estado encima de la mesa en la reunión de la mesa del acuerdo en el sector de la hostelería del martes 4 de septiembre.

“Desde luego eso [el reconocimiento de las enfermedades profesionales] no es gracias a UGT ni a CC OO, sino a nuestra lucha que aún continúa con objetivo de lograr la Ley Kelly y todos los derechos que nos corresponden”, escribieron en su cuenta de Twitter “Las Kellys”. Otra organización de camareras de piso que promete más movilizaciones para lograr, entre otros, la eliminación de la desigualdad de condiciones fruto de la subcontratación de plantillas. ■

 

 

Comparte!