La sierra también es nuestra

FOTO: Código violeta

CÓDIGO VIOLETA

La jornada comenzó dura. Se preveía una temperatura que rondaba los 35 grados, pero nos pusimos nuestras camisetas feministas, nos pasamos los eslóganes ya tan escuchados, y con mucha ilusión nos fuimos a la plaza de la Estación de Collado Villalba. A las 12:00, la hora convenida, éramos poco más de una docena las personas que estábamos, y poco a poco fueron llegando caras conocidas de otras reivindicaciones de la zona que también venían a apoyar nuestro hartazgo ante esta sociedad heteropatriarcal que considera a las mujeres seres de segunda categoría, a las que se las puede invisibilizar, marginar, maltratar e incluso matar. Con media hora de retraso arrancó la manifestación entre gritos que no pararon hasta que llegamos al Ágora. Fuimos pocas, quizá demasiado pocas, alrededor de 100 personas, pero fue una manifestación de manual, todas gritamos al unísono y nadie nos molestó durante todo el trayecto. Vimos caras de mujeres con ganas de unirse, y quizás la falta de costumbre de reivindicaciones feministas en Villalba las echó para atrás. Terminamos el acto con un manifiesto (que a continuación reproducimos) y con la lectura de las fechas y los nombres de las 52 víctimas de violencia machista que a fecha de 17 de junio habían sido asesinadas. A día de hoy hay cuatro asesinadas más.

Manifiesto:

Hoy nos reunimos todas y todos, compañeras, vecinas, amigas, para reivindicar y apoyar a todas las mujeres que están viviendo en estos momentos maltrato por el mero hecho de ser mujer.

Dado que las leyes institucionales no nos amparan, sino que nos culpabilizan, haciendo que los procesos legales de denuncias de maltrato sean un calvario interminable, un proceso tan duro para la mujer agredida que sin apoyo es difícil salir sin que esto marque secuelas para las víctimas, ya sean madres, hijos y familiares.

Desde nuestro colectivo queremos brindar apoyo y compañía a cualquier mujer que lo necesite. Esta manifestación quiere visibilizar las agresiones, cada vez mayores en todo el Estado, y sobre todo viendo que una de las últimas ha sido una vecina de Villalba.

Por todo esto, desde Código Violeta condenamos y haremos todo lo posible por ayudar a estas víctimas antes de llegar al triste final como Valentina.

Y ahora más que nunca, hermanas y hermanos, tenemos que luchar juntas para cambiar el sistema heteropatriarcal que todas sufrimos.

¡Ni una menos! ¡Ni olvido ni perdón para nuestras asesinadas! La sierra también es nuestra.

 

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