Intrusión de policías y técnicos del Ayuntamiento en el ESLA Eko

FOTO: ESLA EKO

Si bien el 20 de octubre asistimos a algo muy feo, un nuevo intento de clausura de un espacio común, también vivimos algo maravilloso: la solidaridad de vecinas y activistas que, con su presencia en el Eko y su difusión en redes sociales, se hicieron eco de la situación de emergencia que vivíamos en Carabanchel. Sin todas estas personas hoy no contaríamos con el Eko, un espacio común en el que cientos de personas nos organizamos colectivamente para dar respuesta a nuestras necesidades de vivienda, de comida, de recursos materiales, de bienestar, de ocio… de cuidados y afectos.

ESLA EKO

En torno a las once de la mañana del 20 de octubre, una vecina del Espacio Social Liberado y Autogestionado (ESLA) Eko nos informa de que policías municipales y “gente trajeada” entran en el espacio tras reventar el bombín de entrada unos cerrajeros. Inmediatamente nos personamos en el Eko para conocer el motivo de tan “pintoresca” y anómala incursión municipal en el centro, temiendo que se tratara de un desalojo, en vista de la política de criminalización y persecución continua de movimientos sociales y de los centros donde desarrollamos nuestras actividades.

Nos informan de que, en aplicación de una orden judicial, técnicos del área de Urbanismo y la Policía Municipal debían entrar en nuestro edificio para realizar una inspección técnica del mismo. Nos comentan que llamaron a la puerta y, como no abría nadie, decidieron romper el bombín y la verja de entrada a la que estaba sujeto. Además, rompieron todos los candados que encontraron a su paso por el interior del Eko.

Ante la pregunta de por qué no hemos sido avisados, teniendo a disposición de cualquiera la página web con datos de contacto y horarios de apertura, los técnicos y la Policía no han sabido contestar, y lo que es peor, pretendían poner un nuevo bombín, cerrar con llave y entregársela al juez a la vez que nos invitaban a salir del espacio. Afortunadamente, la llegada masiva de personas, tras el requerimiento de apoyos a través de las redes sociales, ha disuadido a la Policía de sus intenciones y hemos resistido dentro del Eko, temiéndonos de nuevo que se tratara de una argucia para expulsarnos del espacio.

Ante nuestra negativa a permitir que cerraran el edificio con “su cerradura”, se han personado representantes de la junta municipal de Carabanchel, que han verificado que la orden judicial no conllevaba la clausura del edificio, por lo que policías y técnicos han desistido de ello y han acabado marchándose, junto a los cerrajeros. El ayuntamiento de Madrid niega que se tratara en ningún momento de un desalojo, pero nosotros, ante las presiones y ataques que están recibiendo otros centros como el nuestro (La Dragona, La Enredadera, La Morada, Patio Maravillas…), no acabamos de creer la versión oficial, entre otras cosas porque, aun no constando en la orden judicial, la intención era clausurar el edificio si no hubiéramos ofrecido resistencia.

Queda esperar ahora el informe de la inspección técnica del edificio, de titularidad privada, que mucho nos tememos que será negativo y se utilizará como un elemento más para expulsarnos del mismo. Hasta entonces, el Eko seguirá con todas sus actividades y campañas, fomentando la autogestión barrial y denunciando la intrusión de empresas y Administraciones públicas en el normal desarrollo de nuestros espacios, que ofrecen alternativas de ocio, cultura, política y resistencia al sistema capitalista, patriarcal y vertical imperante.

Y nos gustaría terminar con un par de mensajes:

— A nuestro “ayuntamiento del cambio”: aprender a relacionarse con los espacios comunes de la ciudad es un mínimo que no debería hacer falta recordar.

— Al entramado político-legal-policial del Estado: estaremos en frente cada vez que intentéis quitarnos lo que construimos colectivamente.

 

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