‘Día Internacional de los DD HH’

Asamblea Sol por los DDHH

Acampada Sol

Acampada Sol y varias plataformas de movivientos sociales han organizado un acto bajo el lema “Ante la violación de los DD HH, rebeldía popular”.

La celebración de un día específico que reconoce internacionalmente una causa es como si la mala conciencia de los Gobiernos estuviera pidiendo perdón por los errores cometidos.

Solo un día, mientras el resto de los 364 días que componen el año, 365 si es bisiesto, se siguen violando impunemente los derechos humanos de todas las formas posibles. Por eso solo nos queda la rebeldía popular para que la gente empiece a tomar conciencia de que se está jugando con ella. De ahí que hayamos tenido la idea de celebrar nuestra particular visión sobre el tema.

Porque hace 69 años, al término de una brutal guerra que arrasó países enteros y que ocasionó millones de muertos, ante tal horror, se proclamó solemnemente la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su objetivo era que no se volviera a repetir esta horrible situación y que esto solo sería posible si se garantizaban unos derechos que permitieran que se pudiera vivir una vida digna, libre y justa.

Maravillosa utopía que, por desgracia, no se ha cumplido ni siquiera en los países llamados “democráticos”. Para más aclaración se puede redactar un listado de violaciones de esos derechos:

Seguimos teniendo campos de personas refugiadas, donde malvive gente que tuvo que huir de su país; en el caso de Palestina, se están ocupando los territorios que les pertenecen, con el beneplácito del señor Trump, mientras el Estado sionista sigue arremetiendo contra la población civil. Siguen las devoluciones en caliente en las fronteras, de unas personas que solo huyen de una situación tan desesperada que prefieren arriesgarse a saltar la valla a otro país; el Mediterráneo, ése tan bonito que cantaba Juan Manuel Serrat, se ha convertido en la fosa de miles de cadáveres sin nombre, a los que nadie llora. Tenemos unas Leyes Mordaza que solo funcionan en una dirección: prohibido cantar si no me gusta la letra, prohibido reír si la ironía critica al poderoso, prohibido tuitear y dar tu opinión, porque como no les guste lo que dices te arriesgas a un juicio y a una sentencia. En resumen: “prohibida la libertad de expresión”. Sigue habiendo miles de personas desahuciadas de sus casas porque la crisis y el paro no les permiten pagar hipotecas; miles de hogares con pobreza energética, pero hay que proteger, claro, a las grandes compañías eléctricas o de gas. Las grandes compañías y el consumismo están esquilmando al planeta donde vivimos todas y todos. El clima se ha vuelto loco, hay especies de animales que están en vías de extinción y un largo etcétera que nos pone en peligro.

Uno de los temas más dolorosos que se ha tocado en esta jornada es el de las niñas y niños abusados por pederastas, que siguen campando a sus anchas con total impunidad. Menores invisibles, que no importan, arrebatados y arrebatadas a sus padres, porque la tutela por parte de centros de acogida se ha transformado en un lucrativo negocio. Y podríamos seguir enumerando causas, pero en vez de un artículo, igual nos sale una enciclopedia.

¿Qué nos queda? Ya que el Gobierno pasa olímpicamente de todo, solo nos queda la rebeldía popular: reclamamos una vida digna, nuestro derecho a decidir. Por eso hemos vuelto a la Puerta del Sol, un lugar emblemático que nos pertenece a todas y todos, y desde ahí seguiremos con nuestra lucha y nuestra rebeldía.

Damos las gracias a los colectivos que han intervenido en este acto, y al público que, a pesar del frío y la lluvia, nos ha escuchado.

Nos seguiremos encontrando en las calles y las plazas para luchar por los derechos de todo el mundo.

 

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