Ante las agresiones nazis en Carabanchel

Foto: Esla EKO

Asamblea Antifascista Carabanchel

En las últimas semanas se han sucedido una serie de agresiones por parte de nazis en la zona de Carabanchel y de Aluche que no pueden ni deben quedar impunes. Se han producido persecuciones, amenazas y ataques a locales y centros sociales políticos de nuestro barrio, que se han saldado con un herido por arma blanca en el cuello, además de heridas en cabeza y cara debido a los golpes que tres nazis le propinaron con sillas cuando se encontraba en un local de comida rápida en Las Águilas.

Estos episodios tienen dos cosas en común: la ideología de extrema derecha y la realización por parte de gente que está conectada entre sí. El fascismo siempre se ha caracterizado por la captación de jóvenes a los que azuzan como perros de presa contra sus objetivos a batir: los que no pensamos como ellos. Todo esto sin olvidar la impunidad con la que cuentan por parte del organismo judicial y de las fuerzas de seguridad del Estado, no habiendo sido detenido nadie por estos hechos.

Gracias a la respuesta del barrio, meses atrás se impidió que el grupúsculo neonazi Hogar Social Madrid normalizase en Carabanchel sus recogidas “caritativas”, que no son más que un intento del fascismo de realizarse un lavado de cara, pero son conocidos por todos los crímenes fascistas contra gente de izquierdas, homosexuales y personas migrantes. A pesar de la campaña, tanto mediática como política, que tilda a Hogar Social de patriotas e identitarios “que solamente pretenden ayudar”, Carabanchel no puede olvidar ni olvidará que es un barrio obrero, que no reniega de sus gentes, y eso es toda una victoria.

La situación actual no se producía desde hace años: nazis dentro del barrio apuñalando jóvenes, agrediendo y amenazando a vecinos, y todo esto con total impunidad. Sentimos hablar con tanta franqueza, pero la realidad obliga. O cortamos de raíz esta situación o este tipo de agresiones se verán incrementadas. No debemos olvidar el clima de conflictividad social que vivía Madrid en el momento del asesinato de Carlos, de 16 años, apuñalado por un neonazi en el metro por oponerse a que Delegación de Gobierno permitiera una manifestación racista y xenófoba en Usera.

Por esto, necesitamos unirnos todos y hacerles saber que Carabanchel no es sitio para nazis: el barrio es nuestro y de sus gentes, y no nos vamos a dejar amedrentar.

 

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