12 meses, más de 12 causas

Foto: Irene Lingua / Disopress

Heithor Beira

Como todo medio “serio”, también nos sumamos a hacer balance del año 2016 que dejamos atrás, y queremos comenzar señalando que éste es el primer año en el que todas las portadas han sido protagonizadas por dibujos y no por fotos. Con ello, nuestra intención ha sido reconocer la importante labor de los artistas gráficos. Quien quiera ver la evolución, aparte de acudir a su archivo personal, puede descargar todos los números en la web (madrid15m.org), en la que también es posible consultar todos los datos económicos y de pedidos del periódico. Asimismo hemos de destacar como novedad que desde febrero subimos, tanto en la web como en Twitter y Facebook, las noticias publicadas “en papel” para que se puedan leer y compartir en las redes sociales.

Otra novedad observable a simple vista son las contraportadas, reservadas a la Red Invisibles, que ha extendido la lucha de este a oeste y de norte a sur, desde las asambleas 15M de Tetuán, Hortaleza, Villaverde y Coslada, hasta La Latina, el Barrio del Pilar, Sierra Norte y Las Rozas-Las Matas. Centrada la lucha de las Invisibles en la difusión y el cumplimiento de la Renta Mínima de Inserción (RMI), un derecho que tenemos ante situaciones de especial vulnerabilidad económica y que solicitan menos personas de las que cumplen los requisitos debido a la poca visibilidad y difusión por parte de los poderes públicos.

Refugiados

En cuanto a los contenidos, queremos señalar que si el 2016 ha sido un annus horribilis no es porque hayan fallecido muchas celebrities, decesos que han tenido amplia acogida incluso en medios independientes, sino porque hemos constatado que el Mediterráneo se ha convertido en la mayor fosa común acuática de personas migrantes gracias en buena medida a las vergonzosas políticas migratorias de la Unión Europea, que incluso firmó acuerdo con Turquía para que vigilase bien la frontera sureste e impidiese la llegada de migrantes a Grecia, y de ahí al resto de Europa. Aunque el contrapunto a tal infamia lo pone la sociedad civil organizada en redes de acogida y solidaridad, que no solo han actuado en sus países, sino que se ha desplazado a los puntos calientes fronterizos para ejercer la solidaridad con las personas venidas de otras latitudes huyendo de catástrofes no precisamente naturales.

Desde nuestras pocas páginas mensuales hemos puesto la atención sobre las múltiples injusticias perpetradas contra las personas migrantes, sean éstas refugiados de guerras o fugitivas de una miseria causada de forma deliberada por empresas y Estados. No nos hemos centrado solo en el drama de los refugiados de la guerra de Siria, sino también en quienes saltan la valla de Melilla y son devueltos, los que se ahogan en el mar, el acoso a que son sometidos quienes no tienen papeles y son encerrados en esas cárceles de nombre especial (CIES) para ser deportadas. También hemos destacado la organización de estas personas para enfrentar tales amenazas incluso cuando se amotinaron ante la injusticia en esos centros de la infamia.

No hemos querido dar un enfoque amarillista a estas noticias, y hemos tratado a las personas migrantes en nuestras páginas como tales, esto es, como seres humanos con derechos, y no únicamente como víctimas pasivas de un desastre “sin responsables” a las que compadecer. O al menos lo hemos intentado.

PAH y TCJ

No podemos olvidarnos de las impahrables, con su importante labor día a día, no solo oponiéndose y parando afortunadamente en muchas ocasiones desahucios, sino también recordando que sin presión a la banca no finalizarán los lanzamientos, como nos han ido demostrando en estos meses con las ocupaciones de oficinas bancarias, sus fundaciones o incluso de los nidos de algún fondo buitre; marcando sus líneas rojas a las nuevos representantes del Congreso (dación en pago retroactiva, alquiler asequible, stop desahucios, vivienda social con un parque público adecuado a la población y suministros garantizados para acabar con la pobreza energética), y recordando al ayuntamiento de Madrid que siguen produciéndose desahucios pese a los declaraciones mediáticas de algunas responsables municipales.

Hemos visto también cómo ha ido tomando protagonismo el Tribunal Ciudadano de Justicia, exigiendo responsabilidades a los irresponsables que han dirigido esa importante caja de ahorros reconvertida en entidad bancaria para, casi inmediatamente después de salir a bolsa, quebrar y ser reflotada por el Estado inyectando miles de millones para pagar la deuda bancaria y aplicar como contrapartida a la ciudadanía los recortes sociales.

TTIP y represión

Hemos informado prácticamente todos los meses del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), casi más que los medios oficiales del régimen, públicos o privados, hablando de las consecuencias de un tratado negociado en secreto que se nos quiere ocultar no solo a la ciudadanía, sino también a las representantes electorales.

La represión ha estado presente en todos y cada uno de los números, sea sobre las consecuencias de la aplicación de la Ley Mordaza, que en absoluto ha sido derogada, o la represión judicial ejercida contra aquellas personas que participaron hace años en movilizaciones importantes desde el surgimiento del 15M, así como de otras muchas movilizaciones sociales.

También hemos prestado atención desde junio al acoso sufrido por los Centros Sociales Okupados, no solo desde la Delegación de Gobierno, que incluso ha nombrado a un comisario responsable del asunto, sino también desde el “ayuntamiento del cambio”, como han podido constatar en El Eko, La Dragona o La Enredadera.

Pobreza energética

Y como si de un ouroboros se tratase (ya saben: esa serpiente que engulle su propia cola formando un círculo y que simboliza el ciclo eterno de las cosas), queremos recordar que nuestro primer tema de portada de 2016, en enero de hace un año, ha sido también el de hace un mes, la pobreza energética, tema del que los medios oficiales solo hablan cuando hay algún muerto. Nosotras no queremos esperar a tanto: preferimos prevenir y avisar del peligro de tal tema, teniendo en cuenta que el problema no es la pobreza energética en sí, sino la pobreza que genera el sistema en que vivimos y que tiene muchas caras.

Por supuesto, ha habido muchas más historias, noticias, textos, grupos, convocatorias y movilizaciones de las que hemos informado en estos doce meses, pero no cabrían en un texto de resumen del año. Quedan muchas cosas fuera, como aquellas manifestaciones de las que solo hemos informado con la convocatoria y una fotonoticia a posteriori, pues entendemos que han sido ampliamente difundidas por otros medios y personas, y hay que considerar la rica y diversa actualidad que existe más allá de la historia oficial contada en los medios tradicionales y que no cabe en las 16 páginas de este periódico. Para ello os invitamos a releernos en nuestra web, redes y números, así como a leer otras publicaciones alternativas similares.

Por último, queremos agradecer a todas las personas, grupos, asambleas, coordinadoras, plataformas, colectivos, etc., que nos mandan textos para ser publicados, así como a las asambleas y grupos de trabajo que financian y distribuyen el periódico, pues sin vosotras no hubiera sido posible llegar hasta aquí y continuar.

Gracias a todas vosotras… ¡seguimos!

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